Estoy cansado de fingir, pero no me queda otra alternativa se dijo a sí mismo el morocho grandote de anteojos avergonzado de andar siempre escondiendo su traje azul con esa ese gigante en el pecho. Se llamaba Luís Alberto y tenia 48 años.
Matsuo
ni literatura ni aspiraciones literarias ni poesía ni prosa ni cuentos ni novelas ni crónicas ni historias ni historietas ni comics ni diálogos ni charlas ni monólogos ni soliloquios ni pensamientos, nada: nada más que la nada más ridícula y delirante...
Estoy cansado de fingir, pero no me queda otra alternativa se dijo a sí mismo el morocho grandote de anteojos avergonzado de andar siempre escondiendo su traje azul con esa ese gigante en el pecho. Se llamaba Luís Alberto y tenia 48 años.
por Matías Brasca
Etiqueterío... Irrelevancias...
4 charlatanes...:
Un superpersonaje en drama.
Saludos
Your website has a useful information for beginners like me.
»
I'm impressed with your site, very nice graphics!
»
I find some information here.
Publicar un comentario en la entrada