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Mostrando las entradas con la etiqueta Deliraciones animadas de ayer y hoy...

Deliración 500: No soy un número, soy un hombre libre...



Hace un tiempo incursioné en esto del pixelArt y, como verán, también dejo bastante que desear en muchos otros rubros. En éste, el del dibujo y la animación, es aún peor; puesto que soy daltónico y no identifico muchos colores.

Vaya pues este humilde homenaje a mi serie de TV favorita a la hora de cumplir las 500 deliraciones... que se trata de sólo un número nomás, che...

Deliración 308: Mi contribución a la causa.-

Semanas atrás recibí un mensaje de texto mientras regresabamos de aquella ciudad que no me vio nacer, pero como ne tenía muy buena señal -ni ánimos para redactar- olvidé responderlo sino hasta unos días atrás. Como resultado, una llamada inmediata: me invitaban a formar parte de un proyecto que casi se declaraba muerto. El día del amigo con derechos comenzaba a gestarse entonces, de manera no tan espontánea, pero sí improvisada, como debe ser, por cierto.

Discutimos, tiramos ideas y finalmente se me encomendó la tarea de grabar unos videos alusivos a la fecha, contando historias graciosas, concisas y con remates sensacionales. Como me considero totalmente incapaz de contar historias graciosas, concisas y con remates sensacionales; propuse grabar entrevistas peatonales para: a- evitarme la tarea de pensar historias graciosas, concisas y con remates sensacionales; y b- ir generando, al menos en los entrevistados y apelando al boca en boca, la incertidumbre y la curiosidad de lo que se haría con esos videos. El punto b fue aceptado unánimemente por el binomio gestor, mas el punto a fue rechazado -aunque, afortunadamente, ellos ya tenían ideas o al menos las improvisaron al ver que a mi no se me ocurría ninguna-.

En un lapso de 72hs grabamos y editamos 5 videos, de los cuales sólo 4 resultaron presentables y entre estos, sólo 2 eran realmente buenos -no por la calidad técnica del mismo, sino por la ocurrencia y el carisma de los entrevistados-. De tales fallas me hago cargo; aunque, avergonzado del resultado de mi trabajo, solicite se omitiera mención alguna sobre mi colaboración como realizador y se me acreditara, sencillamente, como asesor creativo.

A pesar de mi inoperancia e inutilidad, la campaña resultó un éxito y he aquí mi mejor contribución a la causa:



De más está decir que ése era sólo el ending de cada video.

Para ver más y/o alistarse, no tienen que hacer más que clickear aquí:

Deliración 100: El pibe que reencarnó potrillo.-



No hay mejor manera de festejar que llegué a la deliración Nº 100 que de la peor manera posible. Este bodrio fue grabado con una Pentax Optio 50, por lo que recomiendo no ampliar el video. De todas maneras, la paupérrima calidad técnica del soporte, no excusa la mediocridad global de esta basofia.