Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta Metabodrísticas...

Su contribución es mi sueldo

No me vengas con historias ni otros cuentos

Ergo, la presente es una recopilación negligente, egoísta, poco corregida y un tanto extendida de mis deliraciones; por lo que no se sorprenda de encontrar grandes éxitos de oro como 'La puteada definitiva', 'Resolución de un tipo con metralleta', 'Revelación ante la flanera', 'Una mina enamorada' y 'Un tipo aleatorio'.

No se ofenda si le insisto, pero (la verdad) me quedó lindo el rejunte. Quizás, en algún momento, incluso trate de que alguna imprenta se apiade y me publique de manera menos ecológica.

Los cafrunísticos los dejo para más adelante...

Deliración 317: De cuando me decidí a imprimirme.-

Convencido quizás por esa confianza sin compromisos de mis terceros más cercanos y, porqué negarlo, por ese afán de ver frustradas mis pretensiones en todo terreno, presté consentimiento y di luz verde a mi voluntad de ver traducida en un formato mucho menos ecológico y un tanto más tangible a ésta, mi obra espontánea, que quién mejor que su autor para reconocer que la misma no merecería entonces mas que encontrarse en grandes cantidades entre esos cajones de ofertas de las librerías de saldo o los canjes de revistas; o, talvez con poco de suerte, siendo entregada como cambio chico en los quioscos, a falta de caramelos Alka, cuando no llegan con el vuelto. Ay, y es que tan poco vale mi esfuerzo.

Deliración 308: Mi contribución a la causa.-

Semanas atrás recibí un mensaje de texto mientras regresabamos de aquella ciudad que no me vio nacer, pero como ne tenía muy buena señal -ni ánimos para redactar- olvidé responderlo sino hasta unos días atrás. Como resultado, una llamada inmediata: me invitaban a formar parte de un proyecto que casi se declaraba muerto. El día del amigo con derechos comenzaba a gestarse entonces, de manera no tan espontánea, pero sí improvisada, como debe ser, por cierto.

Discutimos, tiramos ideas y finalmente se me encomendó la tarea de grabar unos videos alusivos a la fecha, contando historias graciosas, concisas y con remates sensacionales. Como me considero totalmente incapaz de contar historias graciosas, concisas y con remates sensacionales; propuse grabar entrevistas peatonales para: a- evitarme la tarea de pensar historias graciosas, concisas y con remates sensacionales; y b- ir generando, al menos en los entrevistados y apelando al boca en boca, la incertidumbre y la curiosidad de lo que se haría con esos videos. El punto b fue aceptado unánimemente por el binomio gestor, mas el punto a fue rechazado -aunque, afortunadamente, ellos ya tenían ideas o al menos las improvisaron al ver que a mi no se me ocurría ninguna-.

En un lapso de 72hs grabamos y editamos 5 videos, de los cuales sólo 4 resultaron presentables y entre estos, sólo 2 eran realmente buenos -no por la calidad técnica del mismo, sino por la ocurrencia y el carisma de los entrevistados-. De tales fallas me hago cargo; aunque, avergonzado del resultado de mi trabajo, solicite se omitiera mención alguna sobre mi colaboración como realizador y se me acreditara, sencillamente, como asesor creativo.

A pesar de mi inoperancia e inutilidad, la campaña resultó un éxito y he aquí mi mejor contribución a la causa:



De más está decir que ése era sólo el ending de cada video.

Para ver más y/o alistarse, no tienen que hacer más que clickear aquí:

Deliración 174: De mi diario no valer nada y demás deliraciones apropiadas.-

Poco hay que yo imagine; la estupidez, lo ridículo y locura me rodean y yo sólo registro lo que veo a mí manera... y sólo en eso hay algo cierto: las palabras están ahí, en torno al todo, torneando y rotulando el universo de aquellos que simulamos ser lingüístropos a la espera de nuestra luna llena.

Deliración 113: Introducción.-

Realmente admiro la valentía de este tipo, pues que hay que tener coraje para publicar semejante bodrio, firmarlo como propio y hacerse cargo del bardo inminente. Un aplauso para él, por su descaro.

Orson Cafrune

Deliración 74: Prólogo o definición del bodrio.-

Para todo aquel que no lo haya notado, una deliración no se trata de otra cosa sino de un delirio mal escrito, con todo lo que eso implica y me refiero al bodrio, por supuesto; con una tendencia marcada hacia lo espontáneo y lo estúpido, cada una no aspira a ser más extensa que una simple oración o un párrafo, tal vez dos, puesto que se trata de algo escrito en una hoja mugrienta manoteada al azar sobre un mantel viejo y abuelístico, con manchones de café, té y mostaza, para ser leido en el baño; pero como yo me tardo horas cagando, la página se torna infinita... aunque no tanto.

Matsuo

Deliración 21: Lema.-

Y Cafrune bajó del Scania y sentenció:
— Bienvenido todo aquel que en calidad de tal permaneciere lejos pues que de acercarse sería éste y no aquel y como tal me molestaría.
Acto seguido se comió un sanguche y comenzó a escribir para todos que era su manera de convidar.