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Deliración 79: Pasa que no tengo muchas ganas de escribir.-

Enroscado sobre la almohada, atorrante y epiléptico, Sambuceti duerme. Cada tanto gruñe. Cada tanto llora. Quién sabe qué está soñando. Afortunadamente los perros son mas bien pragmáticos y muy poco románticos. Sus anhelos no van más allá de la esperanza de un paseo largo, unas cuantas corridas a unos gatos, un par de ladridos, un encontronazo con otro perro, cagar, mear y después volver a casa, al departamento, y comer lo que comemos y dormir donde dormimos. Afortunadamente no pretenden más que lo que tienen, que lo que les damos. Afortunadamente no pretenden más de nosotros. La desilución sería inevitable.

Matsuo