Deliración 91: Revelación ante la flanera.-

Y ahí estaba, sentado a la mesa, frente a la compotera ya casi vacía y pegajosa, observando los restos, sintiendo la patita del perro apoyada sobre su muslo izquierdo exigiendo una cuota, mendigando limosna, y él lejano, ausente, preguntándose si ese flan de chocolate que se acababa de morfar habría sido el hígado de la vaca de Milka.