Deliración 111: Cosas que pasan.-

Y por fin comprendió aquello que tantos hacían tirados en el pasto y mirando el cielo y las nubes cuando, después de bañarse y justo antes de correr la cortina de plástico, descubrió una nariz de espuma de champú que se asomaba entre dos de los pliegues. El mundo estalló de pronto en una fabulosa implosión gestáltica y todo formó parte de algo más o se convertía en otra cosa. A partir de entonces, optó por perderse en el espejo polimorfizándose entre los azulejos y fue conejo y fue ratón.