Deliración 123: Mal de amores.-

"Ah, si de mal de amores se trata, créame cuando le digo que para tales afecciones vengo a ser como un analgésico de amplio espectro", dijo y le guiño un ojo canoso, arrugado y transparentado por el tiempo y las cataratas, "no se ría". Pero le resultaba imposible no reírse. Sin embargo, le pasó la lengua por la oreja y, enseguidita nomás, comenzó a sentirse mejor. Creer o reventar.