Deliración 196: Vademécum de obsesiones pelotudas...

Capuchones, blancos, negros, rojos, decenas, centenas, miles, sobre el escritorio, en los cajones, en la biblioteca, en la mesita de luz, junto al tele, por todos lados, por todas partes, y las lapiceras y las biromes y las fibras, secas. Diganme si no es para matarlos...