Deliración 322: Sincericidio...

Sinceramente, soy un infeliz consuetudinario con una pobre voluntad avocada a frustrar mis sueños y pisotear mis anhelos. No se trata de algo transitorio sino de una técnica que vengo perfeccionando desde hace años: una mirada triste, un comentario gracioso y esta pena en el pecho que oprime más que el colesterol que lo debo tener por las nubes, mirá...