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Deliración 339: Para ser sinceros...

Nunca toqué fondo, a mi alrededor proliferó una densa red de seguridad que me burbujeó del resto del mundo y sus riesgos -y me proteje y me contiene y me sujeta y me retiene-, por lo que desconozco del vértigo y el miedo y el valor y el coraje: no hay orgullo sino costumbre, ni disciplina sino inercia: no hay esfuerzos ni consecuencias. Ni fluyo orientalmente ni fracaso occidentalmente, sólo soy y estoy por una mera lógica físico-química... tengo que empezar a chupar o drogarme; no sé, hacer algo de mi vida...