Deliración 352: Perdido en las nubes...

El gigante miraba su sombra pisoteada por medianos y confiaba que tal era su estatus por lo que caminaba cabizbajo, más bien agachado, avergonzado de su tamaño y cargando con la culpa de que le llamaran Alto. Sólo necesitaba alguien a quien admirar, pero no le quedaba otra que mirar hacia abajo.