Deliración 372: Y el cursor que titila...

Ella, del otro lado de la pantalla, siempre fue la posibilidad, mi podría ser... hoy es mi pudo haber sido. Mi mujer, durmiendo en mi cama, es el fin de todas mis posibilidades. Mi mujer es la realidad; ella, mi fantasía. Quizá sólo espero de ella que me reconozca como su pude haber sido...

Mi fantasía hoy, que ella se despierte a su lado y piense en ese hubiera sido a mi lado.

Mi temor hoy, que mis fantasías me hayan olvidado.

Borro lo que estaba a punto de enviarle y le pregunto cómo estás, tanto tiempo... Lo bueno de un chat es que uno puede ocupar su tiempo en otras cosas mientras espera respuestas que realmente no le interesan; sólo reavivo el recuerdo para que aún sepa que sigo vivo.