Deliración 373: Las hormigas
Primera sesión 1

La única forma en la que puedo contarle algo de mi vida a una persona es mirando para otro lado…

_ Y... hará cosa de cuatro meses que renuncié ya...

Yo ya me había escuchado decir eso muchas veces, pero era la primera vez que hacía hincapié en el paso del tiempo... o, al menos, era la primera vez que lo notaba. El tipo, por su parte, estaba sentado frente a mí y por momentos me lo imaginaba mirándome desconfiadamente a sólo metro y medio de distancia. Supongo que estaba esperando que surgiese de mí la respuesta a su pregunta, pero yo tenía la vista perdida en un cable coagulado a la pared por varias manos de pintura que se metía como escondiéndose por detrás del zócalo de madera medio enrulado que circundaba la habitación. Por más que estuviese camuflado de consultorio, yo sabía que ése había sido el dormitorio de al menos una persona y, en cierta manera, esa idea me ponía aún más incómodo.