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Deliración 382: Las hormigas
Primera sesión 10

_ Y bueno, al escribir esos guiones y ante la posibilidad de formar una productora de contenidos con este muchacho, comencé a pensar que era hora de que largara todo a la mierda y me animara a hacer esto y dedicarme a escribir definitivamente... Escribir me hace sentir realmente bien. Me cambia el humor, en todo sentido, me hace sentir satisfecho... pero satisfecho conmigo mismo, no sé si me entiende? Qué sé yo...

Estoy podrido; podrido de despertarme siempre el mismo, siempre humano, siempre ajeno. No me basta con estar presente sino ser reconocido; necesito ser nombrado. Estar en boca de todos, baboseado, salivado y escupido. Devorado y compartido, regurgitado y vomitado. Que me señalen por las calles, que me alcen en hombros, que me suban a una comparsa y me sigan y me griten y me insulten y me tumben y me pateen. Desangrado y odiado, no me importa. Sólo soy si me dicen... pero la gente calla.