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Deliración 490: Yo que vos, me vuelvo 6

Simon huele a tierra. Simón le acaricia el pelo seco y duro, como el yute; y luego se huele la mano. 'Simon huele a tierra', le dice a su esposa. 'Bañalo, entonces', le dice ella sin apartar la vista del episiodio de Downton Abbey. Ella no entiende. Simón vuelve su vista al perro y hunde sus dedos en el yute, contrae, presiona, y trata de arrancar. Simon se queja y se defiende con un tarazcón, pero se arrepiente y le lame la mano. Simón lo mira: su lengua entre sus dedos, la baba y los pelos. Se vuelve hacia su esposa y ella lo mira, inexpresiva; ni lo critica, ni lo reprime, ni lo juzga. Ella lo mira sin comprender; quizás, sin siquiera intentarlo.