Ir al contenido principal

Deliración 506: Sereno 6

Manifiesta que, si bien se aburría en la escuela, le gustaba estudiar y enfrentar nuevos desafíos; y siempre fue un tipo muy curioso y dedicado... Muy observador e inteligente. Quizás por eso nunca dejó de asistir a los talleres de la iglesia. Además, siempre estaba predispuesto a ayudar en cuanta obra y trabajo hiciese falta. Así también empezó a hacer changas de todo tipo para comenzar a manejar su propia plata. Participó en la construcción de la sala de ensayos de la parroquia y, cuando tenía 17, se animó a construir completamente solo un monoambiente extendiendo la cochera de la casa de su abuela.

Cuando terminó la secundaria, comenzó a saltar de trabajo en trabajo y fue operario en fábricas, aprendiz de albañil y de plomero y de electricista y de gasista, cadete en empresas, delivery en pizzerías, lomiterías y/o videoclubes, choripanero y promotor. Trabajar no sólo lo mantenía ocupado, sino que el cansancio y el dinero que acumulaba le brindaban un tipo de satisfacción distinta; una suerte de placer vinculado al orgullo.

La abuela murió cuando él tenía cerca de 23 años y, de repente, descubrió que tenía dinero de sobra, ya que heredó la pensión de su abuela (por error) y de su padre (por derecho), y además alquilaba el monoambiente de la cochera y la casa de su padre en Juárez Celman. Decidió, entonces, renunciar al trabajo formal en relación de dependencia.